RSS
Mostrando entradas con la etiqueta Omarson Gourmet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Omarson Gourmet. Mostrar todas las entradas

En Glumy, el cliente no tiene la razón

Una parte importante de dar una buena atención es escuchar las observaciones de los clientes. Pero claro, hay quienes sienten herido su orgullo profesional cuando reciben tales observaciones, como el caso del encargado de Glumy. Y al hacerlo, pierden clientes. Allá ellos.

Parrilla Glumy PalermoNuestro corresponsal Omarson fue a la parrilla Glumy (uno de los restaurantes de Palermo de los que es habitué ), en Córdoba y Julián Álvarez, y se sorprendió al ver que no sólo recibió comida en dudoso estado, sino que el responsable hizo caso omiso de sus observaciones, no queriendo reconocer una verdad evidente para cualquier nariz. Leamos la crónica.

Como le mandé decir al encargado y/o dueño de Glumy: el que avisa no traiciona.

En el último año debo haber almorzado en esa parrilla al menos diez veces. Siempre al mediodía y pidiendo menú.

Nunca un problema.

Hoy pedí bondiola de cerdo con puré de batatas.

En cuanto llegaron las dos rodajas de bondiola noté un olorcito un poco fuerte. Hacía mucho calor. Bañé ambas rodajas con abundante limón.

La primera, acompañada con el puré, se dejó comer.

Con la segunda no pude. Me superó.

Pedí una bocha de helado de postre y, sin ánimo de reclamar por el plato, si no de avisar que algo no estaba bien, le pedí a la moza que le hiciera saber al aparente encargado que la carne tenia un gusto fuerte.

Por respuesta recibí una "lista" de cosas bien hechas, y que "el gusto de la carne era así". Como si yo no supiera cómo es el gusto de la carne de cerdo.

Como cerdo desde que me acuerdo (o sea, desde hace unos 60 años). Y es uno de mis platos preferidos.

Para no discutir, opté por lo simple: le pedí a la moza que le dijera al señor que quien avisa no traiciona, y que la carne efectivamente tenia sabor fuerte.

Pagué y me fui.

Nadie es perfecto. Todos podemos cometer errores. Aceptar de buen grado las críticas u observaciones de los clientes es señal de que estamos dispuestos a mejorar. Un cliente que se queja es un cliente insatisfecho. Y si esa queja es ignorada (y si encima se le dice al cliente que está equivocado), además de insatisfecho, el cliente estará enojado. Y en la era de las redes sociales, las opiniones de un cliente enojado pueden ser letales. Consejo gratis: no descuiden estos detalles.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Il Fiume Ristorantino, en Puerto Madero

Nuestro corresponsal Omarson Gourmet sigue de paseo por la City visitando restaurantes. En esta ocasión quien recibió la visita fue Il Fiume Ristorantino.

Tagliatelle bourguignon en Il Fiume Ristorantino
Tagliatelle Bourguignon
De paseo por Puerto Madero, Omarson decidió recalar en el ristorantino Il Fiume, situado en Olga Cosentini 1651. Pidió el menú ejecutivo, que incluía pizzín de mozzarella y rúcula, y como plato principal: tagliatelle con bourguignon (lo de bourguignon resultó ser una salsa bolognesa).

La panera (una de las debilidades de nuestro corresponsal) incluía seis tipos distintos de panes y aderezo gourmet. El postre elegido fue tarta de manzanas, y la bebida, agua sin gas y copa de vino tinto. Omarson destaca la atención muy esmerada, que levantó sutancialmente la puntuación general. El precio final, un poco "salado": $ 300. La calificación Omarson final: 7,5.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

De bodegones y menúes ejecutivos

Las andanzas de nuestro corresponsal Omarson Gourmet lo llevaron por sitios diversos de nuestra querida metrópolis. A continuación, sus opiniones acerca de Il Vero MangiareLa Mamma RosaLos Chanchitos, y Sottile.

Chivito y papas españolas - Il Vero MangiareDeambulando por la zona de Villa Crespo, Omarson recaló en un par de bodegones que lo dejaron satisfecho sin dañar su bolsillo. El primero es Il Vero Mangiare, cerca de Juan B. Justo y Avenida San Martín.

La orden para el mozo consistió en agua sin gas, vino tinto por copa Crota, chivito (no la versión uruguaya; chivito auténtico) y papas a la española/italiana. Otras opciones de la carta (muy accesibles todas) eran ranas, caracoles, conejo, además de picadas y pastas como corresponde a la nacionalitá. "Las papas a la española/italiana riquísimas", nos cuenta Omarson. "El chivito se resistió un poco... pero lo vencí. Para terminar, un flan bien casero. Con el plato casi más caro de la carta ($ 250) el costo final fue de $ 419. Esto incluyó servicio de mesa ($ 15), agua ($ 40), copa de tinto ($ 54), flan ($ 60) y chivito al ajillo ($ 250). Sin el flan ni el tintillo hubieran sido $ 300. Es barato. La calidad de atención, muy buena, y el tiempo de espera ni se notó". Comentario al margen: "Recién pasaron con un montón de platitos... era la Picada de la Casa para dos. Con burrata, chambota y otras exquisiteces".
  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS